
VIVIENDA UNIFAMILIAR CASA O
CASA O
Tipo:
VIVIENDA UNIFAMILIAR
Año:
2010
Ubicación:
URB. CHALLAPAMPA, MANZANA M, LOTE “B”; CERRO COLORADO, AREQUIPA
Concebida para la familia de un empresario, quien además de los espacios íntimos y de servicios; demanda espacios muy amplios, cómodos y sofisticados para frecuentes y muy concurridas actividades sociales y recreativas. Emplazada en una zona residencial exclusiva de la ciudad en una extensión de 2,870.77m², ocupa apenas 245.00m² a fin de tener grandes extensiones de jardines, definidas gracias al emplazamiento retranqueado en “U” de la edificación, generándose un jardín abierto y un jardín interior más intimo que alberga la piscina. La imagen alude a un sentido de contemporaneidad en el uso de formas y materiales, y una transparencia que denota un vínculo estrecho entre el interior y el exterior.
La habitabilidad de la casa además de posibilitar una dinámica social y recreativa, presenta una flexibilidad en el uso de sus espacios que muestran una imagen acogedora con un semblante de “familiaridad”, pero al mismo tiempo de contemporaneidad, a través de su espacialidad, sus formas y los materiales constructivos utilizados.
La Urb. Challapampa es lo que Marc Auge llamaría un “NO LUGAR”: el patrón de lote está por encima de los 1,000 m², las calles NO tienen veredas, todas las viviendas están cercadas por fríos “muros opacos”, no se conoce la vida cotidiana en las calles, pues estas parecieran estar están hechas sólo para “el automóvil”, entonces como se podría hablar de una “calidad de vida” sin un sentido de “convivencia humana”, capaz de generar identidad y arraigo por el lugar… en fin, lo dicho inducía a que se piensen en referentes contextuales que sobrepasen el ámbito circundante a fin de conseguir una relación con un entorno significativo y con sentido de lugar. Es así que se opta por un emplazamiento que atrape en sus visuales a los volcanes tutelares de la ciudad: el Misti y el Chachani; además, la casa se eleva sobre la superficie para avizorar “la ciudad” en su conjunto, y así –sobre todo de noche- los dormitorios emplazados hacia el norte gozan de la ciudad iluminada en el horizonte.
Por otro lado, era vital generar un “sentido de escala humana”, por tanto la disposición de la edificación genera un patio interior de dimensiones generosas pero al mismo tiempo con posibilidad de reconocerse con un sentido de intimidad y por tanto de apropiación, el uso de éste es recreativo pero principalmente constituye una porción del gran “manto verde” sobre el cual la casa se posa, el cerramiento del mismo se logra finalmente con la presencia de hermosos sauces que a manera de cortina le dan un sentido de límite amable y natural.
El programa de la casa, si bien es convencional, se caracteriza por contar con áreas generosas, en donde priman 3 niveles claramente diferenciados: el primer nivel que en realidad está a 2.50 m. sobre el nivel de la calle alberga las áreas sociales y recreativas (terrazas, jardines, piscina y cancha de tenis), las cuales denotan una transparencia en su volumetría que permite vivenciar un sentido de continuidad exterior – interior, se trataba de lograr que “el verde” cobre una presencia continua y unificadora a través de la inminente transparencia de los espacios; el segundo nivel alberga el área íntima de dormitorios que se muestran de manera más discreta y cerrada que el 1er nivel, pero al mismo tiempo se privilegia las visuales hacia el entorno de la ciudad; por otro lado, el nivel del sótano alberga las áreas de servicio, tales como el estacionamiento para 4 autos, una sala de juegos y los dormitorios de servicio.
La Casa se emplaza en base a la orientación hacia el norte a fin de conseguir un buen asoleamiento y vistas hacia la ciudad, sin embargo, se genera un disloque –a modo de giro- de volúmenes diferenciando el área de biblioteca, la zona social e ingreso principal y el volumen de la cocina; este desfase es “unificado” por un “plano curvo” que permite albergar una diversidad volumétrica de modo lúdico. Este disloque volumétrico permite disminuir el “sentido extenso” de longitudinalidad de toda la casa cobrando así un carácter dinámico y variado. Toda el área construida suma un total de 620.95 m², el área libre es de 2607.87 m².
El proyecto significa la generación de un gran jardín en el cual la casa se posa para poder gozarlo y ser parte de él, no sólo desde los espacios sociales sino desde toda la casa en general; logrando así una convivencia con un nuevo contexto atrapado: el verde y la silueta de la ciudad en el horizonte …
Los espacios se conciben como un marco para la contemplación de los jardines circundantes y en el horizonte la misma ciudad (que de noche se muestra como un centelleo lúdico), esto se logra con el uso de transparencias que generan la sensación de estar afuera estando adentro y que cobran una mayor presencia en las esquinas, las cuales no presentan “masas” o planos opacos, sino más bien dejan su paso al vidrio. El espacio del Hall de Ingreso es de doble altura y define la jerarquía y monumentalidad de todo el sentido de la casa, al ingresar se percibe además de su propia espacialidad la presencia del patio interior con su jardín y piscina, en él se emplaza la escalera principal que está formada por rieles de acero, cedro y vidrio, la cual no sólo cumple su inherente función circulatoria sino que además encarna un sentido escultórico; por otro lado en este espacio nos recibe de manera sutil y marcando la horizontalidad de la casa un puente de rieles y madera; pero sin duda es la presencia de una “cascada de agua” la que cobra un protagonismo singular no sólo por su recorrido desde la parte alta del 2do nivel sino que además se configura como la envolvente del baño de visitas que muy sutilmente se disimula en medio de este juego ornamental y dinámico de volúmenes de piedra, muros de concreto de color rojo, agua y una singular “cascada de luz”, esto se consigue a través de perforaciones cenitales coincidentes con la cascada de agua. Este espacio representa un cúmulo de sensaciones de luz, color, sonido y transparencias.
Por otro lado, los espacios íntimos denotan más bien un “sentido de cobijo” en donde el manejo de cerramientos y aberturas no renuncian a su relación con el entorno al mismo tiempo que se consigue un sentido de apartamiento denotando privacidad. Tanto en el 1er como en el 2do nivel la conexión de espacios se da a través de un pasillo de circulación el cual se convierte en un “puente” de rieles, madera y vidrio; a lo largo del recorrido de este pasillo el usuario se relaciona con el patio interior con sus jardines, árboles y piscina.
La volumetría y sus perforaciones expresan un sentido de “horizontalidad”, acentuando una escala humana y doméstica al mismo tiempo. El primer nivel, sobretodo en el área social está delimitado por planos de vidrio y sobre éste se posa la masa alargada del 2do nivel el cual parece levitar en medio de los jardines de manera ligera y con un evidente sentido ingrávido. El puente transparente consigue equilibrar el asoleamiento mediante el uso de unos “aleros metálicos” horizontales, que ubicados estratégicamente no impiden las vistas hacia el exterior mientras se le recorre. Tanta horizontalidad es contrastada mediante el uso de planos que a modo de marcos como en el ingreso y el pasillo del 2do piso hacia la piscina contribuyen al equilibrio de la composición formal.
La aproximación a la casa desde el ingreso peatonal constituye una suerte de peregrinación retranqueada y que gracias a su trazo y emplazamiento de la casa permite descubrir las diferentes perspectivas de la volumetría unificada por el plano curvo. Se trata pues de una reinterpretación de la domesticidad y un sentido de uso de la vivienda intenso en lo social pero sin renunciar a su intimidad, siendo la volumetría el marco perfecto para su habitabilidad.
Finalmente, debemos decir que el haber diseñado esta casa constituye una exploración respecto a la habitabilidad de una familia cuyos patrones de comportamiento son singulares respecto a la misma convivencia familiar y a su grado de socialización “permanente”; por otro lado, haber interactuado con los dueños durante todo el proceso de diseño ha sido una experiencia fructífera y gratificante, en la cual el “aprendizaje” ha sido mutuo siendo el resultado una suerte de producto participativo en donde el cliente manifiesta sus anhelos existenciales y el arquitecto se convierte en el traductor e intérprete de una forma de habitar.
Planos/Cortes
Proceso
Maqueta
Diseño
Arq. Roberto Flores Gutierrez
Equipo
Arq. Roberto Flores Gutierrez



